27/1/13

La exposición «Samarra, centro del mundo» en el Museo Pergamo de Berlín

Fotografía de las excavaciones que se puede ver en la exposición
La exposición arqueológica sobre Samarra critica la práctica museística occidental
Dos muestras en el Museo Pergamo de Berlín conmemoran el centenario de las excavaciones en la antigua ciudad iraquí, realizadas por Ernst Herzfeld

Se acaban de inaugurar en el Pergamon Museum de Berlín dos exposiciones del Museo de Arte Islámico para conmemorar el centenario de las excavaciones en Samarra: la muestra arqueológica presenta 113 piezas originales que cubren un espacio de más de cien metros cuadrados; la segunda exposición –fotográfica– documenta las excavaciones realizadas por Ernst Herzfeld allá por 1900. Una unidad multimedia con vídeos de entrevistas, termina por completar la muestra con una crítica directa a la praxis museística.
La antigua ciudad de Irak sobre la orilla oriental del río Tigris a unos 120 km. al norte de Bagdad, fue fundada en el año 835 cuando Al-Mutasim decide hacerla capital del Califato Abasí (750-1258) Samarra fue capital califal hasta 892, cuando al-Mutamid decide volver a Bagdad, dejando tras de sí, intacta, una de las más suntuosas metrópolis de la región: en más de cincuenta kilómetros albergó la mayor mezquita del mundo islámico, pero también gigantescos palacios, así como hipódromos, campos de polo y recintos de caza.
Hallazgos arqueológicos
La exposición titulada «Samarra, centro del mundo» y comisariada por Julia Gonnella presenta una amplia gama de hallazgos arqueológicos que incluyen restos de pinturas, paneles de madera tallados, decoraciones de las paredes de los palacios, vasijas, artículos de vidrio y una larga colección de joyas, como collares y aros. Las fotografías recrean las primeras excavaciones dedicadas exclusivamente a una ciudad islámica que dirigió el alemán Herzfeld (1879-1948) entre 1911 y 1913.
El elemento novedoso de las exposiciones resulta la inclusión de la crítica a la museística actual. En la presentación de la exposición, el director del Museo de Arte Islámico Stefan Weber dio la palabra a la coordinadora del área de «Museología Experimental» Susan Kamel quien comienzó su intervención diciendo que «nuestra participación es una crítica a la práctica de los museos. Y –dirigiendo la mirada a Weber– es una crítica también a este museo».
Es así como los vídeos de la estación multimedia de la exposición muestran a representantes de la diversidad berlinesa como el novelista bagdadí en lengua alemana Abbas Khider (1973); Khider lee partes de su «Die Orangen des Präsidenten» («Las naranjas del presidente») que sucede justamente en Irak.
Museo inclusivo
«Queremos un museo inclusivo –dice Kamel–, un lugar de encuentro de las diferencias; que estén representadas en el museo y sirva como un lugar de debate». Al teléfono y sobre su participación en el proyecto, Khider se pregunta sobre la posesión de estas piezas: «Quién lo ha permitido, quién tiene los derechos», comenta el novelista y prosigue: «El problema es que en esto no hay un real intercambio cultural». Kamel entra aquí para –intentar– subsanar el para nada pequeño problema de los museos arqueológicos.
ABC

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Aparecen en Lorca (Murcia) restos romanos a más de cuatro metros de profundidad

Los restos arqueológicos más antiguos, fragmentos de cerámica, que se han encontrado durante las excavaciones corresponden a los siglos I y II después de Cristo y aparecieron a 4,40 metros de profundidad respecto al nivel actual de la zona. Corresponde al poblamiento romano que debió mantenerse hasta finales del siglo IV o principios del V.
La escasa superficie de excavación y la alteración del terreno debido a la fosa de cimentación del muro islámico, así como los enterramientos del siglo XV no han permitido constatar la existencia de estructuras romanas. El poblamiento romano se puede relacionar con las excelentes características de estas tierras para la agricultura y puede indicar que parte de la actual huerta estuvo ocupada por villas romanas que organizaron una primera planificación para el aprovechamiento del agua para regadío.
Esta red de canalizaciones, cuyos nombres indican su origen mozárabe o pre-árabe (Tiata, Sutullena, Marchena, Alporchones, Felí, Cazalla...) continúa empleándose y ampliándose en época islámica con la construcción de nuevas acequias que incrementaron el territorio irrigado.

La Verdad

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La historia de Cádiz se escribe a golge de excavaciones


Numerosas civilizaciones han dejado huella en la ciudad, con vestigios que componen el puzzle de nuestro pasado 

La historia de Cádiz se escribe a golge de excavaciones. Se articula, con cada hallazgo, en ese gran rompecabezas donde encajan cada uno de los capítulos rescatados bajo el suelo que pisamos. Un suelo, una tierra, un enclave por el que han suspirado numerosas civilizaciones. Desde los fenicios, a los tartessos, pasando por los almohades o romanos. La excelente climatología y su estratégica posición frente al mar han atraído sus miradas y presencias, cuya impronta permanece en la ciudad. De todas ellas tenemos constancia, y de casi todas existe alguna prueba palpable, cuyo destino han ido marcando las circunstancias del momento, con soluciones proyectadas con más o menor acierto por las administraciones públicas competentes, o por iniciativa privada. 
Es la historia de una ciudad escrita entre hallazgos arqueológicos. Algunos de gran relevancia, como el que acaba de aflorar desde los últimos sondeos realizados en el solar de Subdelegación el pasado mes de diciembre, donde apareció un monumental conjunto de tumbas púnicas (S.IV y V a.C) en perfecto estado de conservación asociado a un riquísimo ajuar de más de 300 piezas de oro, ámbar, cornalina, plata, bronce y numerosos amuletos de origen epigcio. El ajuar fenicio más impactante hasta ahora jamás encontrado en la ciudad. 
Anteriormente le han precedido otra serie de descubrimientos que han atrapado la atención de toda la comunidad científica. Entre ellos, el yacimiento del Cómico, que constató la fundación fenicia de Cádiz en esta parte alta de la ciudad; la factoría de salazones romana hallada al hilo de las obras de demolición del antiguo Teatro Andalucía, o la Casa del Obispo, un magnífico yacimiento en el que se superponen vestigos históricos que abarcan desde el siglo VIII a.C. hasta el siglo XVIII, pasando por la época fenicia, romana y medieval. Todo ello sin olvidar el importante hallazgo del Teatro Romano hace 33 años, muy cercano en el tiempo al del sarcófago antropoide fenicio femenino, justo un siglo después del descubrimiento del masculino, piezas centrales del actual Museo de Cádiz. Así se se localizaron y así lucen el pelo en pleno siglo XXI.
Diario de Cádiz

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